
Amanece en la ciudad desvelada,
su alma se desnuda
liberada de rituales,
de dolores nocturnos,
de tambores que callaron
con un sol delirado de rojo.
Huyeron los delirios,
los sueños diluídos
en mitos estrellados,
la claridad vence,
la lluvia golpetea
el espacio entre sus rejas.
La gente avanza ,
frías figuras ,indiferentes
miradas que no se encuentran,
nadie ve las flores bañadas,
ni los charcos de espejos,
ni la honda pena
de un niño
extendiendo su mano.
stella maris taboro
su alma se desnuda
liberada de rituales,
de dolores nocturnos,
de tambores que callaron
con un sol delirado de rojo.
Huyeron los delirios,
los sueños diluídos
en mitos estrellados,
la claridad vence,
la lluvia golpetea
el espacio entre sus rejas.
La gente avanza ,
frías figuras ,indiferentes
miradas que no se encuentran,
nadie ve las flores bañadas,
ni los charcos de espejos,
ni la honda pena
de un niño
extendiendo su mano.
stella maris taboro
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Nadie lo ve pero sigue ahí...
ResponderEliminarUn beso