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¿Hasta cuándo? ¿Hasta dónde?



¿Hasta cuándo?

Ha de llegar mi llanto.

Mi dulzura herida se ha dormido

entre los cardos.

Entre ellos,

espinados de tristeza,

lágrimas agujereadas

se destiñen,

y constriñen

al inmenso canal del precipicio.



¿Hasta dónde?

Ha de llegar mi risa.

Mi pronta primavera de canciones

despertará algún día

entre las rosas,

entre ellas,

escritoras de la rima.

Sonrisas afiebradas

volarán dulzuras

al corazón abierto de mi vida.



¿Hasta cuando?

Lloverán mis lágrimas.

¿Hasta donde?

Volará mi risa.

Hasta que muera,

hasta que viva,

sellada por la piedra negadora,

abierta a la gruta de la virgen

abierta al fin mi alma liberada.



Hasta el cubil del cielo

del primer momento de promesas,

donde tú, mi Dios,

me darás una carroza cantarina

para ser yo,

un haz de luz,

una febril antorcha de mi yo,

mi yo,

argumento de mi vida.






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ME EXTINGO DULCEMENTE




Hay días que la pena se agiganta,

recorre las arterias de mi río,

confunde mis diagramas encerrados,

retuerce mi garganta con sus manos

y muero,

agonizo lentamente,

con mi esencia vacía de estertores,

de ansiedades anémicas,

vaciándome de todo lo que he sido.



Penetro en mi coraza, apadrinada

por dioses y demonios enjaulados,

cerrándome las puertas de lo cierto,

abriéndome la puertas del averno

y expiro,

me extingo dulcemente,

con mi daga hundida en mis entrañas,

en mi alma insurrecta,

que aún quiere colmarse de alborozo.






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HASTA LA MUERTE SOLLOZÓ


Ella tenía una sonrisa triste.
La llovizna agotada,
respiraba entre lamentos
consciente de su helada hora.
Subida a la azotea,
la luna peregrina
escudriñaba la ventana
y las cortinas deslizaban su presencia,
con un murmullo etéreo.
Ella, perdida en su nostalgia,
veía transcurrir sus horas,sin una brújula.
Él se había ido el mes de marzo
en su carruaje de madera, sin equipaje de retorno.
Acostada en su lecho, la muerte dejaba sus aromas,
esperando convencerla de su viaje.
Asomada al invierno de su vida,
la despedida ha encontrado su victoria.
Mañana no verán las mariposas su caminar cansino.
Volarán las palomas mensajeras
a contarle a los sueños, que ella se ido.
Ella murió cobijada por la dama
que silenciosa la arropó con su bufanda.
Era tan triste su mirada,
que hasta la muerte sollozó cuando se iba.



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UN CORAZÓN DE SOL




Mirando atrás

llevo unos días

convirtiendo mi infierno

en paraíso

para encontrar tu olor

en esta espera existencial

que se ha llevado mis amores

a convivir al patio de los soles

de corazón milicia

de corazón organizado

en cada tiempo adjetivado

“un corazón de sol”

para mi nido triste


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TE DOY MI CORAZÓN



Te doy mi corazón hecho pedazos
para que tú lo amases con tus sueños
le des una mansión en su camino
para que habite un tiempo sin desvelos.
Te doy mi corazón hecho pedazos
para que tú lo sanes con tus besos
los unas parte a parte
con tus manos
tus manos repletas de Universo.
Te encomiendo una misión sin término
una verdad, una canción de ensueño,
dejo en tu cuerpo de siembra sin medida
una esperanza de renovar mi vida.
Con todo lo que soy y lo que he sido,
estoy en tu camino de ilusiones.
Convengamos una estación perpetua
una mirada, una sonrisa, un ruego.
Amándonos con versos de deseos
contaremos los días como glorias.
Iluminando estrellas en el cielo
haremos que la luz deje la sombra.

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El albergue de los sueños

 
 
Declaro mis entradas al albergue de los sueños,
confiando en sus ofertas fascinantes, he comprado
excesivos trajes de colores muy diversos,
que se han ido evaporando de mis manos.

Compré mis atadillos de ternura en una estrella,
un beso apasionado en la boca de una sombra,
una noche de luna acompañada por un hálito,
un amor verdadero con guantes de gigante.

Compré miles de amores obstinados en quererme,
les di todos mis besos mi confianza y mis dulzuras,
creí en todos los versos embriagantes que decían
y expuse mis alhajas ante el bien que recibía.

No encuentro las entradas del albergue de los sueños,
no existe en ningún lado la señal de su vivencia,
se han ido disipando los objetos que he comprado,
ya no me queda nada de mis sueños encantados.

Perdí hasta mi memoria inventada en soledades
y estoy aquí flotando prendida de una soga solidaria,
que me ha dejado entrar en la cabaña de los reales.
Quizás aún encuentre otro camino de rescate.
 
Copyrigth 2008
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